LA EDUCACIÓN ES UNA EMPRESA. LA EDUCACIÓN ES UN BANCO

Conchi L. Andrada

LA UNIVERSIDAD SANTANDER

Caminando por los pasillos de la Universidad observamos un elemento que ya tenemos tan naturalizado que no nos resulta extraño: una oficina y un cajero del Banco Santander. En la cafetería un plasma con anuncios de bebidas no alcohólicas. Conquistados por los Logos, que ya extrañaron a alumnos de universidades estadounidense hace años, como relató Naomi Klein, ahora nos sorprenden (o no tanto) a nosotros. Esta intrusión de la empresa privada en la educación pública se lleva programando desde tiempo atrás.

En los últimos años, la implementación de políticas de tecnología e innovación educativa ha ayudado a que se materialicen una serie de pactos entre la administración pública y la empresa privada. Para muestra, los contratos del Gobierno de Extremadura con la empresa Microsoft, para el mantenimiento y actualización de un software propietario, dejando atrás una larga historia de desarrollo del proyecto con el software libre LINex. Las editoriales ya controlan los planes educativos de las distintas Comunidades Autónomas a partir de su sistema de libros de texto, en los que determinan y dirigen contenidos curriculares. Son un factor clave, así como lo serán en la integración de libros de texto digitales en el aula a través de la compra por parte de la administración de costosas licencias virtuales a estas, para que los alumnos accedan a determinados contenidos y actividades. El mismo perro con distinto collar.

Regresando a la Universidad del Banco Santander. Esa avidez por impulsar la Sociedad del Conocimiento se concreta en acciones vinculadas a programas de becas para jóvenes investigadores o prácticas profesionales en PYMES. Además de la llamada Tarjeta Universitaria Inteligente (TUI), donde los alumnos ceden sus datos personales al Banco. Tal y como informan desde el Colectivo Novecento1, la intromisión de altos directivos del Banco Santander en Comités de “Expertos” que debaten las posibles reformas y vías del sistema universitario es un hecho. Transacciones bancarias de conocimiento. El conocimiento como moneda de cambio.

EL DISCURSO NEOLIBERAL CONTAGIA LA EDUCACIÓN

Hay una corriente ligada al impacto de las nuevas (o no tan nuevas) tecnologías en la cual se deja notar la influencia de los elementos comerciales del aprendizaje digital, aprendizaje con TIC o como queramos llamarlo. De esta forma, tal y como señala M. Serbin Pittinsky en las “notas sobre el lenguaje” de La Universidad Conectada, el cambio en el léxico pedagógico hace que el “curso” se convierta en “contenido”; las “universidades” son “proveedoras de contenidos”; los “estudiantes” son “usuarios”. Igualmente, la idea de “marca” se abre camino. La tradicional terminología educativa se ha transformado en una suerte de lenguaje tecnócrata. Autores como Arthur Levine (Rector del Teacher College de la Universidad de Columbia) apuestan claramente por una revolución (neoliberal) de la educación. El núcleo se desplazaría de la enseñanza al aprendizaje, asimismo, se debilitaría la importancia de los títulos académicos. El futuro se dirige hacia una industria de la educación y/o “mercado de educadores”, algo así como el Hollywood de la educación. La sociedad del espectáculo se filtra hasta en las rendijas de las instituciones más rancias. Así, expone Levine en “Educación superior: una revolución externa, una evolución interna” que «los miembros más afamados del cuerpo docente, aquellos que sean capaces de atraer a decenas de miles de estudiantes en un mercado internacional, serán como estrellas de rock. Sólo es cuestión de tiempo que empecemos a ver el equivalente de una agencia William Morris de carácter académico». Sin atisbo de ironía por parte del autor. La tendencia en la educación superior es una agencia para talentos.

Se busca amoldar el sistema educativo a principios de mercado, lo cual hace que se trasladen técnicas, procedimientos y lenguajes del mundo de la empresa al campo educativo. Discursos mitificados como el del hombre de éxito hecho a sí mismo, «recomendaciones para favorecer un entorno que estimule en mayor medida las aptitudes emprendedoras en etapas tempranas del aprendizaje2», el creativo y dinámico espíritu emprendedor y la necesidad de “competencias emprendedoras” se cuelan en investigaciones, planes de estudio y actividades en el aula. Todos emprendedores desde pequeñitos.

TRANSFORMEMOS LA ESCUELA EN ESPACIO DE RESISTENCIA

La escuela ha sido definida como espacio micropolítico de reproducción por diversos autores. Justamente, la escuela se encargaría de transmitir el conocimiento a diferentes grupos sociales, junto a las “instrucciones” necesarias para desempeñar una fuerza de trabajo dependiente de su clase, raza y sexo. Por lo que, la escuela legitima los valores, lenguajes y estilos de vida de la cultura hegemónica y sus intereses, formando parte del aparato político del poder. La Teoría de la reproducción ha sido ampliamente matizada por Henry Giroux, el cual propone una Teoría de la resistencia. Giroux introduce la noción de “agenciamiento humano”, es decir, la acción humana, la cual ha sido con asiduidad desdeñada por las Teorías de la reproducción. A raíz del estudio de distintos contextos escolares, este autor acentúa la significación que grupos sociales oprimidos encuentren una posibilidad transformadora y activa en el espacio escolar, en el cual docentes y alumnos poseen la posibilidad de resistir a las prácticas sociales dominantes. La resistencia sería, pues, un hecho “diario” de las escuelas, no una finalidad en sí. De esta manera, las relaciones que se asientan entre escuela y sociedad dominante resultan conflictivas. Las escuelas pueden convertirse en espacios autónomos de resistencia, debido a que estas actúan dentro de los márgenes establecidos por el poder pero a la vez, su razón de ser es mediar y formar esos márgenes económicos, ideológicos y sociales. Giroux recalca que conflicto y resistencia se desarrollan dentro de un contexto de relaciones de poder asimétricas que siempre beneficiará a las clases dominantes, no obstante, la existencia de prácticas mediadas de clase y sexo que nieguen y rebatan los mensajes hegemónicos de la escuela, contribuirá a la creación de “complejos y creativos campos de resistencia”.

La escuela debe superar la idea de la reproducción de desigualdades, y apoyarse en elementos discrepantes respecto a la cultura hegemónica y aparato estatal de poder, para así, junto a otros espacios educativos como serían las Universidades, crear redes que difuminen el poder opresor a través de herramientas como el diálogo que ya puso en práctica la pedagogía crítica de Paulo Freire, para iniciar espacios divergentes de acción, mediación y resistencia al margen de la economía capitalista de mercado.

Botín

2Aptitudes emprendedoras de los alumnos de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato en la Región de Murcia: http://www.upct.es/contenido/destacados/ficheros/2176Aptitudes-emprendedoras.pdf
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s