LA VAGINA A TI NO DEBIDA: SUBVERSIÓN RIOT GRRRL

Conchi L. Andrada

one_love_riot

«De las periferias vienen las manadas. Cuando la feminidad se construye en manada, se convierte en una feminidad subversiva. Una perra sola es una perra muerta, una manada es un comando político», escupen Virgine Despentes y Beatriz Preciado (Setter Francés y Bulldog Sin Tierra) en el prólogo de Devenir Perra (2009) mientras Itziar Ziga mide la profundidad de su coño canino. Y la manada, la comunidad de chicas, aparece a principios de la década de los noventa, tías que empuñan sus guitarras (ese falo o, si no, díselo a Jimi, su polla, su guitarra de carne) desde Olympia, Portland, Seattle, Washington D.C., desde un sucio (siempre sucio) garaje.

La International Underground Pop Convention tuvo lugar en Olympia (Washington) entre el 20 y 25 de agosto de 1991. Este festival se inauguró con una jornada dedicada a grupos formados por chicas, en la que confluyeron bandas como L7, Bikini Kill, Bratmobile, Heavens To Betsy o Mecca Normal. Este evento es considerado como uno de los detonantes del movimiento. Son los años noventa, el conocimiento llega en forma de casete, en forma de fanzine fotocopiado. Allison Wolfe (vocalista de Bratmobile) y Molly Neuman (batería de Bratmobile) colaboran con Kathleen Hanna (vocalista de Bikini Kill) y Tobi Vail (batería de The Go Team y de Bikini Kill) en un fanzine al que llamarán “Riot Grrrl!”:

Hecho, es simple. Júntate con tus amigas y comparte tus ideas sobre feminismo y punk. Crea una comunicación constante entre bandas, publicaciones, fanzines, encuentros, acciones cuya base es el apoyo mutuo y el amateurismo. You can do anything.

“Rebel girl” de Bikini Kill es algo así como un himno con el que podemos saltar y berrear:

When she talks, I hear the revolutions

In her hips, there’s revolutions

When she walks, the revolution’s coming

In her kiss, I taste the revolution

 

Rebel girl, Rebel girl

Rebel girl you are the queen of my world

Rebel girl, Rebel girl

I know I wanna take you home

I wanna try on your clothes oh

Se les llamó “Riot Grrrl”. Y es música que bebe del sonido y la idiosincrasia punk. No podemos hablar de un movimiento homogéneo y con unos objetivos bien definidos, sino de un espacio-tiempo en el que coinciden bandas que rechazan las imposiciones (y autoimposiciones) heredadas de las dinámicas de la historia del rock: el androcentrismo, la mitificación e iconización de la estrella del rock “macho” frente a su público de fieles. Bandas formadas por mujeres que reivindicaban a The Shangri-las (girl group de los sesenta) y a The Nation of Ulysses (¡escuchadlos antes de morir!) y que conectaban con la escena punk y hardcore estadounidense donde la autogestión y el Do it Yourself es una forma de vida.

No es odio a los hombres, sino odio a la idea del “macho” impuesta por el poder patriarcal y que el rock se encarga de reproducir, filtrar y mascar para que nos llegue paladeable en forma de riff masturbatorio (y virtuoso).

Recopilaciones, elepés, conciertos exclusivos para mujeres, colaboraciones entre bandas, epés compartidos, festivales, la creación de una red a través de pequeños sellos como K Records o Kill Rock Stars, junto a la publicación de numerosos fanzines, clave para la difusión de experiencias e intenciones, y en los que participaban y colaboraban la mayoría de bandas agitadoras de la escena.

Las divisiones no tardaron en llegar, siempre las hubo, porque donde se generan ideas, motores de cambio, se encuentran las desavenencias, las contradicciones, las frustraciones. Muchas de sus integrantes se desvincularon del movimiento o declararon que nunca formaron parte del mismo. Había que huir de la etiqueta “Riot Grrrl” tan fácilmente asumible por el mainstreampara vender camisetas. Tobi Vail (ex batería de Bikini Kill y ahora en el grupo Spider and The Webs) declaraba en una entrevista: «En 1993 dejé de considerarme una Riot Grrrl. El movimiento me parecía más centrado en la identidad que en la acción. A mí no me preocupaba qué tipo de chica era, sino el tipo de subversión que necesitaba».

Las “Riot Grrrl” nunca fueron un fenómeno musical de masas a causa de un buscado ostracismo (no concediendo entrevistas a medios mayoritarios, por ejemplo) que se libraba de toda distorsión y contaminación de su discurso y principios, lo que hizo que perdiera por el camino impacto social y mediático. Algo que sí han conseguido recientemente las Pussy Riot que se inspiran en la escena “Riot Grrrl”. Ahora la subversión llega en forma de vídeo de Youtube.

 

BECAUSE us girls crave records and books and fanzines that speak to US that WE feel included in and can understand in our own ways.

BECAUSE we wanna make it easier for girls to see/hear each other’s work so that we can share strategies and criticize-applaud each other.

BECAUSE we must take over the means of production in order to create our own moanings.

Riot Grrrl Manifesto, Bikini Kill Zine 2, 1991.

(PORQUE nosotras, las chicas, ansiamos discos y libros y fanzines que nos hablen a NOSOTRAS, en los que NOS sintamos incluidas y que podamos entender a nuestra manera.

PORQUE queremos hacer más fácil a las chicas ver/escuchar las obras de cada una, para que podamos compartir estrategias y criticarnos-aplaudirnos unas a otras.

PORQUE debemos apoderarnos de los medios de producción con el fin de crear nuestras propias protestas.)

En hacer tambalear la hegemonía masculina del rock, en eso consiste el empuje “Riot Grrrl”. De pequeñas nos llegan ya construidas unas certezas que tenemos que dar por válidas; la lógica del sistema nos marca la pauta. En este sentido, las bandas “Riot Grrrl” eligen sus instrumentos para subvertir los roles tradicionales y crear algo al margen de lo instaurado.

He aquí algunos grupos que nos emocionan y que combaten la dinámica “macho rock” con guitarra, bajo y batería (no todas son bandas que surgieron de la escena propiamente dicha, ni todas se consideran a sí mismas parte del movimiento o de la etiqueta “Riot Grrrl”) y algunas de sus grabaciones:

Bikini Kill

Banda que se funda en Olympia en 1991 y se disuelve en 1998. Nace a partir de la publicación del fanzine feminista Bikini Kill Zine. Durante esos años son célebres sus abrasivas actuaciones. Su cantante Kathleen Hanna, activista pro-feminista muy conocida en EE.UU, crea más tarde Le Tigre, grupo que mola a todas mis amigas modeLnas. Cantan como conejas siempre.

Recomendamos su colección de singles publicado en el sello Kill Rock Stars: Bikini Kill: The Singles (1998).

Sleater-Kinney

Esta banda formada en 1994 en Olympia está compuesta por Corin Tucker, Carrie Brownstein y Janet Weiss, quienes compaginan diferentes proyectos y grupos. Su sonido ha ido evolucionando desde parámetros indie-punk a la búsqueda de un sonido más elaborado, pesado y rugoso en The Woods (Sub Pop, 2005). Escuchad Dig Me Out (Kill Rock Stars, 1997) con esa canción perfecta para dar cabezazos llamada “Words and guitar”:«I got it words and guitar/ I like it/ way way too loud».

Erase Errata

Desde San Francisco, el grupo comandado por Jenny Hoyston (con varios discos en solitario de lo más raruno y variado) se inspira en el rollo art-rock experimental de bandas como Captain Beefheart o Pere Ubu. En Other Animals (Troubleman, 2001) te hacen bailar con su ritmo sincopado y sus canciones breves que van al meollo mientras escupen en tu cara sus proclamas guerrilleras.

Huggy Bear

Esta banda formada en 1991 en Brighton, Inglaterra, se considera la respuesta inglesa al movimiento “Riot Grrrl”. Sacó junto a Bikini Kill el split compartido Yeah Yeah Yeah Yeah / Our Troubled Youth en 1992, resultado de esa cooperación y retroalimentación constante de bandas, esencial en el movimiento. Su filosofía política, anticapitalista y con conciencia de clase, está patente en su álbum de 1993 Taking the Rough with the Smooch, publicado vía Kill Rock Stars.

Quix*o*tic

Su actividad se desarrolla entre 1997 y 2002. Las hermanas Billotte, Christina (antes en las fantásticas Slant 6) y Mira (que dejará la banda para centrarse en su proyecto de aquelarre folk psicodélico White Magic), pilotan esta banda influida tanto por las “Riot Grrrl” como por los grupos de chicas de los sesenta, vertiéndolo todo en una ingravidez oscura y opaca, o algo así. En Mortal Mirror (Kill Rock Stars, 2002) encontramos once canciones redondas y una versión de un clásico de Black Sabbath.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s